Piano 2

En pleno centro de Madrid y en el barrio de Justicia, entre Tribunal y Alonso Martínez, se encuentra uno de los museos más bellos de esta ciudad como es el Museo del Romanticismo. Fundado en el año 1924, se cerró eventualmente en 1996 cuando se procede a su remodelación hasta que reabre sus puertas el año 2004 presentando el cálido y acogedor aspecto actual. Con 26 salas y más de 20 mil piezas diversas y de gran belleza, este espacio nos remonta a una de las épocas más emocionantes e inquietantes donde la humanidad comienza a dudar de todo y se vuelve algo así como el centro del universo.

Breve historia

Con el propósito de mostrar cómo vivieron sus padres y abuelos, el museo fue fundado en 1924 por el marqués de la Vega Inclán y Flaquer en el mismo edificio donde hoy se encuentra. En sus 90 años, ha crecido en espacio dando al visitante la posibilidad de recorrer salas con diferentes motivos, colores y colecciones, entre las que destacan obras de importantes artistas, considerados como precedentes del mundo romántico (Francisco de Goya, José Aparicio Inglada y Vicente López Portaña, entre otros).

Vega Inclán, indica la guía del Ministerio de Cultura al que pertenece este Museo, es algo así como un visionario en temas turísticos pues, “aplicó una metodología turística sin precedente, actuando en la red viaria (itinerarios marítimos, ferrocarriles y carreteras), creando una cadena de alojamientos de variada escala (hoteles como el Palace fueron replanteados por él, ideó los Paradores Nacionales y construyó los dos primeros –Gredos y Mérida– y realizó alojamientos para el turismo rural en albergues, balnearios y casas rurales) divulgando la cultura artística y las tradiciones (monumentos, museos, parques naturales, paisajes, tipos humanos y folclore)”.

Agrega, que “dedicó muchos esfuerzos a rescatar del olvido valiosos edificios y restos históricos y fue innovador respecto a los criterios a aplicar en la restauración arquitectónica, evitando la reinvención y las reconstrucciones falsificadoras tan características del momento”.

El arquitecto de este edificio fue Manuel Martín Rodríguez según la identificación hecha a mediados del siglo XX por el marqués de Saltillo, pero en realidad su autoría dicen las fuentes hay que atribuírsela a Manuel Rodríguez García, primo hermano del también arquitecto Ventura Rodríguez.

Romanticismo y modernidad

Como ya decíamos, el espíritu de este lugar es acercar al visitante a las formas de vida de la época en la que comienza la modernidad, y tanto es así que podrás encontrar por ejemplo habitaciones separadas del hombre y la mujer, donde gozan de todas las comodidades para cuidar de su aspecto personal y de sus hijos a medida que éstos van naciendo. Para ellos además hay salas de juego donde hay diversas piezas que van desde carruajes hasta casa de muñecas y diversas miniaturas.

 Habitación varón Habitación mujer

Los itinerarios

La casa además tiene diversos itinerarios, los cuales forman parte de la exposición permanente entre los que se encuentran:
Itinerario Ambiental (vida cotidiana)
– Itinerario Aspectos artísticos
– Itinerario de época (acontecimientos históricos y políticos)

Las salas

Como te decía en un principio de este artículo, el Museo cuenta con 26 salas y las que a mí me llamaron más la atención fueron:

  • El salón de Baile

Salón 1

  • La salita

Salón rojo

  • El comedor

Comedor 2 Comedor

  • La sala de literatura y el teatro

Piano 3

  • El fumador

Rincones

La verdad es que entrar a este museo es olvidarse bastante del presente, pues aun cuando está en pleno centro de Madrid, el bullicio queda atrás y el silencio del que ahí se goza más la belleza del mobiliario, alfombras, jarrones, fotografías, detalles y pinturas nos permiten trasladarnos a la época que nos antecedió y que es la responsable de los grandes cambios que después vendrían, sobre todo en Europa.

Además, cabe destacar, que en los jardines del Museo se encuentra un hermoso café donde podrás pasar una exquisita tarde con quien más te apetezca. Como bien señala la página web del museo: “El Café del Jardín del Museo es un remanso de paz en el corazón de Madrid. En él puedes desconectar, relajarte o charlar, mientras degustas un excelente café o saboreas tartas caseras”.

No creo que tengas excusas para no acercarte a este Museo, te aseguro que no te arrepentirás. Aquí te dejo un link de los horarios, precios y su dirección, mientras que en este otro comparto contigo el link de la página web del Museo del Romanticismo, entre lo que destaca además las actividades del mes.

Aquí un video de los 90 años del Museo del Romanticismo

Nos vemos, y gracias por leer, compartir y comentar.